Entrevista con Santi Moix

Entrevista con Santi Moix

“Cada una de las alfombras refleja una explosión de luz y color donde todos se nos podemos sentir identificados, puesto que las flores tienen un comienzo y un final, son muy democráticas."

La colección Flora, una nueva colaboración de la mano del artista barcelonés Santi Moix que nace de la admiración de Nani Marquina por su trabajo. Un ejercicio que sigue apoyando la cultura y el arte.

Hemos hablado con Santi, para descubrir las raíces de la colaboración, su universo de flores y su relación con el color.

¿Por qué flores? ¿Qué expresan que tanto te fascina?

Las flores han llegado a mi, no las busqué. Muchos de los trabajos que hago son fruto de meras coincidencias. Comencé a explorar las flores gracias una propuesta de Page Gallery y John Watanabe, quien me sugirió el tema.

¿Qué te gustó del proyecto de las flores?

Las flores nos rodean, las tenemos cerca todos los días, son parte de nuestra vida, quizás porque son algo tan común que pasan desapercibidas. Cuando me propusieron el proyecto, coincidió con un momento vital en el que me di cuenta de que los valores de las flores hablaban de muchas cosas que estaban cerca de mí en ese momento. Me interesaba la idea de que las flores conectan a las personas, de poder hacer un arte que no partiera de un concepto elitista sino que el resultado fuera democrático.

Carlota Marquina, directora de arte de nanimarquina, ha elegido algunos de los edificios más emblemáticos de Barcelona para presentar esta colección: la casa de Xavier Corberó en Esplugues de Llobregat. Una elección basada no solo en la estética sino porque ambas señas de identidad están relacionadas con la obra y la vida del artista. Corbero´s, que pasó un tiempo de su carrera en Nueva York, ayudó a Santi Moix a su llegada a la gran metrópoli y se convirtió casi en su mentor.

¿Cómo empezó esta colaboración? ¿Habías conocido a Nani antes?

Nos conocimos hace unos años, tenemos algunos amigos en común. Principalmente artistas que han colaborado con nanimarquina también en el pasado, como Javier Mariscal y Xano Armenter. Luego nos volvimos a ver hace un par de veranos en el Empordà. En esta ocasión le mostré una de mis instalaciones recientes, el interior de la iglesia de San Víctor en el pueblo de Saurí. Empezamos intentando reproducir una flor de porcelana del interior de la iglesia. Pero fue cuando vió mi cuaderno de pinturas cuando el proyecto realmente comenzó. Me dijo que había querido hacer una alfombra de flores durante años, pero no pudo encontrar las flores adecuadas y, aparentemente, lo hizo con mis cuadros.

Explícanos el concepto detrás de la colección Flora y tu percepción del color.

Cada una de las alfombras refleja una explosión de luz donde todos podemos sentirnos emparentados ya que, como he comentado, las flores tienen un principio y un final, como los humanos, son muy democráticas. Cada flor refleja un momento diferente de su vida y cada etapa es interesante e importante. A veces las prefiero cuando en una etapa frágil que en su momento más explosivo, porque en estos momentos finales tienen la huella de lo que han vivido. Ha sido un proceso de artesanía, de entender las flores y pintarlas constantemente y creo que cada flor en las alfombras refleja este trabajo detrás de ella, solo con esta pintura constante creo que logro reflejar la sutileza de cada etapa de las flores. El color es algo difícil de explicar, si pudiera explicárlo ya no lo pintaría. No uso el color para decorar o realzar, sino para resaltar aquellos estados de las flores que me gustaría expresar. El color también está íntimamente ligado a tu estado de ánimo y es importante ser modesto cuando lo usas, y darle un hilo conductor, tener algo que contar a través de él. Es entonces cuando el color solo acompaña y no excede lo que quieres decir.